To blog or not to blog? El mundo digital invade el universo real
| Se calcula que cada cinco segundos nace un nuevo blogger
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MARÍA DEL MAR RODRÍGUEZ - 01/05/2005
Cuando
su mujer sintió las primeras contracciones, Sebastián Delmont se
apresuró a coger todo lo que podría necesitar en el hospital durante el
parto. Su canastilla tecnológica le permitiría transmitir por internet,
en vivo y en directo, el nacimiento de su segundo hijo. Parirle en el
ciberespacio, bloguear la llegada al mundo del pequeño Diego sólo
requería un teléfono móvil con cámara digital y dispositivo Wi-fi, su
ordenador portátil y una Nikon, también digital, para fotos de mayor
calidad.
En realidad, nada extraordinario: su equipaje de mano sin el que no da
un paso por Nueva York, ciudad de acogida de este joven informático
venezolano. Delmont no está seguro de que Diego sea el primer bebé de
la Historia que haya visto la luz al mismo tiempo en el mundo real que
en el digital. Ha oído hablar de algún que otro caso. Pero apuesta a
que su hija Maya, con cuyo nacimiento hizo lo propio hace dos años,
podría fácilmente ser la Louise Brown de la blogosfera.
"Habíamos dado cuenta en nuestros blogs de todo el embarazo -su mujer
también es blogger-, reservar para nosotros el feliz desenlace final
hubiera sido muy egoísta. Queríamos compartir con ellos este momento
tan importante", explica. "Ellos" eran básicamente amigos y familiares
del mundo off y on line,otros bloggers y miembros de comunidades
virtuales en las que participan. "Buena parte de nuestros parientes
está en Venezuela y por razones de trabajo y de estudios tenemos gente
cercana en países que ni siquiera sabíamos que existían".
Esta dispersión geográfica en el mundo global y real incluye Barcelona,
donde Delmont tiene una hermana que trabaja como arquitectura. Más de
600 personas siguieron el feliz acontecimiento, incluido algún
forastero, caso de quien escribe, que cayó un buen día en sdelmont.com
en virtud de la regla universal del hipertexto: cuando se empieza a
navegar nunca se sabe en qué puerto se termina echando el ancla. "La
hora del parto -2 de la madrugada- no ayudó a los índices de
audiencia", bromea como hace con la propia actitud de su mujer durante
la transmisión: "Al principio Meibell prestaba demasiada atención a la
cámara; pero enseguida se distrajo con las contracciones", señala.
La ironía, la frescura de sus comentarios y la curiosa y pormenorizada
descripción de su vida doméstica parecen valores en alza de un tipo de
blogger que se toma al pie de la letra la palabra personal a la hora de
actualizar diariamente su diario personal on line. Dooce. com se ha
alzado recientemente con los premios Blooggie 2005, que otorgan los
internautas, en las categorías de mejor blog de Estados Unidos, mejor
escrito y más divertido. Su autora, Heather B. Armstrong, una joven
madre residente en el estado de Utah, que desde que fue despedida de su
trabajo por hacer un comentario en su blog que no gustó a sus jefes
dispone de más tiempo para disfrutar de su hija y contárnoslos a todos.
Delmont y Armstrong forman parte de un ejército heterogéneo y
variopinto de bloggers cuyos miembros se cuentan ya por millones y que
parecen no tener nada en común. Se calcula que cada cinco segundos nace
un nuevo blogger. Más de 9 millones de bloggers conforman una red que
no deja de crecer y que también deja mucha chatarra digital en el
ciberespacio: una buena parte de los blogs no son más que suspiros
creativos de un solo día con banales reflexiones adolescentes del tipo
"¡Oh, cielos, no tengo nada que ponerme!".
Este, obviamente, no es el caso de Delmont y Armstrong, aunque tampoco
renuncian a este tipo de comentarios. Ambos pertenecen a una de las
tribus on line más respetadas, responsables y mejor preparadas para
manejarse con soltura y competencia por el ciberespacio: son geeks. Un
geek, especie de tecnoadicto, se mueve en el mundo tecnológico como pez
en el agua y conoce todos los secretos de la red, su auténtica segunda
casa. Sin forzarlo en absoluto, su conversación habitual incluye toda
la jerga de nuevos vocablos tipo modos blogear,podcasting,tagging...Hay
que tratar de no formular preguntas que suenen claramente al siglo
pasado. "¿Cuántas horas paso en la red y cuántas en el mundo real? No
hacemos esa división; internet forma parte de la vida", explica
Delmont.
Prototipo de la generación digital, tal vez los parámetros de su vida
son los del hombre del futuro. Se diría un auténtico espécimen de Homo
digitalis:compra por internet, paga sus impuestos, participa en
subastas, se informa, se documenta, opina y se comunica en la red. En
sus ratos libres actualiza sus páginas web, y realmente posee un
espíritu blogger: "Lo importante es compartir, crear, participar y no
excluir ningún terreno, salvo quizá el del trabajo propio". Se acabó el
hombre unidimensional; como en tantos otros casos sus objetos de
reflexión son de los más variados. La tradicional división de lo
privado, lo íntimo y lo público salta por los aires, como salta los
viejos esquemas de emisor-mensaje-receptor. "Tal vez la era digital se
parezca en algunas cosas al orwelliano 1984. Con mi blog por lo menos
pienso que soy yo quien abre las puerta".
Su contribución a la blogosfera es intensa. Participa activamente en
diversas comunidades on line,e iniciativas colaboradoras que pueden
estar cambiando muchos esquemas tradicionales en todos los ámbitos. Su
autorretrato digital forma parte de un meme-idea que se reproduce sola
en la red- de flickr.com llamado "pantallas transparentes". Flicrk,
adquirido recientemente por Yahoo, es un servicio de fotografía on line
en el que los usuarios pueden interactuar y permite compartir fotos
bajo un tema común. Se trata para algunos de una interesante forma de
arte grupal. En el caso de las "pantallas transparentes", un internauta
desconocido retomó una idea del pintor René Magritte y propuso este
juego, que no es más que una especie de moderno trampantojo realizado
con un wallpaper (salvapantallas) y que cada blogger ha interpretado a
su manera (ver foto). En el caso de Delmont optó por un autorretratom
uy revelador de su doble condición real y virtual.
Este espíritu blogger, creativo, participativo y verdaderamente
comunitario, lo manifiesta Delmont en otros espacios agregados, de
fuentes abiertas, como la wikipedia o del.icio.us que dan idea de que
el potencial de la blogosfera como nueva estructura social es mucho más
importante que la suma de sus miembros.
¿Empieza la era del blogger-power?El establishment de la era analógica
reacciona de manera muy diversa. Unos esperan que la blogosfera no sea
más que una gigantesca burbuja que se desinfle como en su día pasó con
las dot. com.Otros vaticinan un cambio profundo en los viejos
paradigmas. El influyente semanario Bussinesweek les dedicó la semana
pasada la portada y un amplísimo reportaje. Las nuevas reglas de un
juego productivo no lucrativo parecen tan revolucionarias como la
perestroika, y como aquella, sus consecuencias son sencillamente
imprevisibles. Iniciativas como la conocida craigslist. org de anuncios
por palabras gratuitos pueden poner en apuros a más de uno. La página
comunitaria del.icio.us es para muchos más útil que los todopoderosos
buscadores como google o yahoo. La wikipedia lleva camino de
convertirse en una obra de consulta obligatoria para las generaciones
digitales. Flirk es hoy la mayor base fotográfica abierta del mundo.
¿Qué vendrá después?
We the media,de Dan Gillmor, lanza toda una teoría de la nueva
comunicación descentralizada y la relaciona con los movimientos
grassroots que tanto empiezan a dar que hablar. Ha llegado la hora de
las masas. En un plano mucho menos profundo, las celebridades de
Hollywood tampoco escapan a este espíritu blogger, conscientes de que
el tono directo, cercano y lleno de detalles personales es un valor en
alza en esta especie de conversación global. El próximo 9 de mayo verá
la luz huffingtonpost.com, un blog colectivo donde teóricamente
personas como Gwyneth Paltrow, Warren Beatty o David Mamet blogearan a
sus anchas sin cobrar un dólar. "Sólo quieren alimentar su ego", se lee
en un post. "Por supuesto que el blogger es egocéntrico", responde
Sebastián Delmont y añade: "la blogosfera no es más que la
democratización del ego".
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